lunes, 8 de octubre de 2012

Educación Ambiental y educación preescolar: Taller de formación docente


 Elsa Torres Albarrán

“La educación ambiental es una esperanza para
pensar que es posible vivir en un mundo mejor”
Javier Reyes Ruiz (Educador Ambiental)

Martín Chambi. Chicha y sapo,
costumbres cusqueñas, 1930
El mundo ha entrado en el siglo XXI en medio de una profunda crisis ambiental que se manifiesta no solo en el ámbito natural, como el calentamiento global, la desertificación y la pérdida de biodiversidad, entre otros, sino en el plano social al incrementarse el desempleo, las migraciones, la pobreza y las diferencias entre las regiones y grupos sociales, etcétera.  Es por eso necesario que la sociedad esté cada vez más comprometida con el medio ambiente, y asuma el reto que exige reformas e innovaciones en lo personal y en lo institucional, en lo individual y en lo colectivo, en lo educativo y en muchos aspectos de la vida ciudadana. En este sentido, las instituciones educativas no sólo tienen el deber de incorporar estrategias para conseguir ciudadanos ambientalmente educados, sino comprometidos con la responsabilidad de predicar con el ejemplo, desarrollando acciones que incorporen a sus estructuras organizativas nuevos modelos de gestión y nuevas formas de aprovechamiento alternativo de los recursos.
No sólo debemos creer en una educación a favor del medio ambiente, sino en una nueva instrucción para cambiar estilos de vida que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas y de su entorno, centrada en el sujeto de la educación. Por ello, las escuelas, en sus espacios, pueden ser un medio necesario para favorecer el desarrollo sustentable de las sociedades modernas.
Empezar a cambiar aspectos elementales como lo son los hábitos cotidianos, las acciones de rutina del acontecer diario, los hábitos de consumo en el trabajo, en el hogar y en los espacios que habitamos día a día. De esta forma, será posible modificar globalmente al mundo y a la sociedad en la que vivimos.
Es posible innovar estrategias metodológicas reales y significativas que se acerquen gradual y progresivamente a formas de vida más respetuosas con el entorno que nos rodea. Es importante que la educación profese una mayor responsabilidad en la divulgación de valores coherentes con el medio ambiente, a través de los contenidos de los currículos actuales, diseñando situaciones didácticas que favorezcan la reflexión en las acciones diarias.
Los distintos niveles de enseñanza, desde la educación preescolar hasta la universidad, tienen el deber y la oportunidad de educar a individuos, incorporando saberes ambientales en sus planes de estudio que generen nuevas perspectivas de análisis y relación entre sus estudiantes y el medio ambiente.
Las actividades académicas se ven influenciadas por valores y también por la cultura y ambas son dominantes en una sociedad. El enlace se establece mediante la demanda que la sociedad hace a las escuelas donde se espera el egreso de profesionales portadores de valores y cultura que les permita desarrollar habilidades útiles y funcionales para beneficio de su comunidad. Para conseguirlo, señala Leff (1998):
Se requiere trasformar el currículo en las estructuras educativas mediante la innovación de los métodos pedagógicos, la renovación de los planes de estudio, la reorganización curricular y la reorientación de las actividades científicas. Todo esto implica la construcción de un conocimiento ambiental y su inserción en las prácticas docentes actuales.
La necesidad de implementar y desarrollar acciones pedagógicas articuladas con lo ambiental dentro del espacio escolar iniciando en la educación preescolar es, sin duda, una cuestión que no puede retrasarse más y a la que se le debe dar especial importancia, dado los resultados y manifiestos problemas educativos y ambientales que enfrentamos.
Ante esta necesidad debe reflexionarse primeramente la manera, los enfoques, las estrategias, las acciones educativo-ambientales, los momentos y los actores que llevarán a la práctica todo lo anterior, con el fin de lograr los resultados esperados al generar nuevas perspectivas de análisis y de relación entre los estudiantes y el medio ambiente, ya que es una tarea compleja que requiere de compromisos compartidos, de preparación y disposición, profesionalismo, dominio, etcétera.
Por tal motivo, la implementación primera de procesos de formación docente en materia ambiental que den posibilidades al docente de educación básica a que domine y maneje  los contenidos ambientales no sólo desde un enfoque naturalista y conservacionista, sino abordando dimensiones sociales, políticos, económicos, culturales, éticos, etc., y que participan de manera sustantiva al surgimiento de problemas vinculados con el medio ambiente.
Todos los contenidos del medio ambiente deben abordarse bajo un enfoque educativo que motive a los alumnos a concebirse como parte de un proceso social que, a cierto nivel, ha propiciado problemas ambientales y por ello se debe participar en la búsqueda de alternativas de solución desde su espacio de actuación. Una forma distinta que permita considerar al medio ambiente desde distintos puntos de análisis (económico, político, tecnológico, cultural, moral y estético), a través de un enfoque interdisciplinario con base en el contenido específico de cada campo de conocimientos y donde el resultado sea el logro de una perspectiva histórica, holística y compleja de análisis sobre lo ambiental.
Si la escuela en sus espacios de aprendizaje permite que los alumnos y los maestros lleven a cabo acciones educativas ambientales y con ello contribuyan a la formación de nuevos conocimientos, habilidades, actitudes, valores, que en su conjunto ayudarán al desarrollo de nuevas formas de relación más equilibradas y equitativas entre los seres humanos con la naturaleza; también esas acciones educativas permitirán en los actores escolares encontrar soluciones a los ya problemas ambientales presentes y ampliarían la gama de habilidades prácticas necesarias que permiten procesos de prevención, mitigación o solución. Asimismo, este nuevo enfoque debe favorecer a desarrollar cambios verdaderos y profundos en su relación con el medio ambiente, a través de aprendizajes significativos y una orientación pedagógica integral y dinámica, que propicie la construcción de una cultura ambiental donde los alumnos desde temprana edad puedan identificar una relación cordial con el ambiente y las formas en que se pueden relacionar con él.
A través de la reflexión, el análisis, el juego, la diversión, documentales y de distintas estrategias podrán los alumnos identificar y comprender la existencia de  problemas ambientales de su entorno inmediato y su relación con las problemáticas regionales, nacionales o globales, y buscar implementar alternativas de solución desde su espacio y luego como ciudadanos adultos, desarrollando un pensamiento crítico, reflexivo y activo.
Carlos Fuentes (1997) manifestó que los resultados del llamado “progreso” del mundo son problemas de la crisis urbana; gente sin hogar, drogadicción, discriminación contra la mujer, homofobia, abandono de anciano y niños, inseguridad citadina, niños asesinados, infraestructuras en ruinas, pandemias incontrolables, son algunos de los muchos problemas que compartimos con varios países del mundo, ante esto la pregunta es ¿ha dejado de progresar el progreso?, entonces somos víctimas o beneficiarios de un mundo de altas tecnologías, comunicaciones instantáneas y utilidades gigantescas. Pero víctimas o beneficiarios, estamos de acuerdo en que la naturaleza del progreso en el siglo XXI dependerá, ante todo, del factor educativo.
Ante esto añade (Fuentes, 1997, pág. 37) “La educación como base de conocimiento, el conocimiento como base de información y la información como base de desarrollo”  Demasiadas veces se ha visto que la educación sólo sirve de base a la información, sin que medie el conocimiento que es garantía de solidez científica, imaginación artística, inteligencia moral, se cree que al tener demasiada información basta para estar bien informados, cuando abundancia no significa calidad. Sin la educación, jamás salvaremos los valores del pasado ni alcanzaremos los del porvenir.
En esta evolución hacia los cambios fundamentales de nuestros estilos de vida y nuestras conductas, la educación- en su sentido más amplio- tiene una función preponderante. La educación es la fuerza del futuro porque constituye uno de los instrumentos más poderos para realizar el cambio.
“Si queremos que la Tierra pueda satisfacer las necesidades de los seres humanos que la habitan, entonces la sociedad deberá transformarse. Así, el mundo del mañana deberá ser fundamentalmente diferente del que conocemos hoy, en el crepúsculo del siglo XX y del milenio. Debemos, por consiguiente, trabajar para construir un futuro viable. La democracia, la equidad y la justicia social, la paz y la armonía con nuestro entorno natural deben ser las palabras clave de este mundo en devenir. Debemos asegurarnos que la noción de durabilidad sea la base de nuestra manera de vivir, de dirigir nuestras naciones y nuestras comunidades y de interactuar a nivel global” (Morín, 1999, pág. 11).
Por lo anterior no es posible quedarnos a reflexionar más los resultados de las formas y acciones en que nos hemos venido manejado en estos años, es urgente poner freno  e iniciar desde nuestros espacios a reconducir, repensar las formas, y poner en marcha inmediatamente actos individuales y colectivos para mejorar y prolongar la vida en el planeta.
Si en la educación encontramos la respuesta a tantos síntomas de la crisis ambiental entonces los proyectos educativos deben atender los rezagos y analizar los problemas centrales fundamentales que han sido ignorados y que son necesarios para enseñar e implementar en los programas educativos de todos los niveles, educando para asumir la humana condición individuo-sociedad-especie en la complejidad de nuestra era, de lograr la humanidad en nosotros mismos en nuestra conciencia personal, de asumir el destino humano en sus antinomias y su plenitud, de trabajar para la humanización de la humanidad, de lograr la unidad planetaria en la diversidad, de respetar en el otro, a la vez, tanto la diferencia como la identidad consigo mismo, de desarrollar la ética de solidaridad y comprensión y de enseñar la ética del género humano (Morín, 1999).
Por tal motivo, debemos implementar procesos de formación docente en materia ambiental que posibilite al maestro el manejo de contenidos ambientales desde un enfoque que supere la manera de abordar dichos contenidos no solo desde una perspectiva naturalista que solo trata aspectos biofísicos, dejando fuera los aspectos sociales, políticos, económicos, culturales, éticos, etc. y que contribuyen al recrudecimiento de problemas vinculados con el medio ambiente.
Se trata de un enfoque que contribuya a la formación de nuevos conocimientos, habilidades, actitudes, valores éticos y estéticos, etc., que favorecerán en su conjunto al desarrollo de formas de relación más equilibradas y equitativas entre las personas y la naturaleza.

La educación ambiental y la educación preescolar
Los contenidos del programa de preescolar en los distintos campos formativos en efecto, tienen una relación inmersa con la educación ambiental, ya que favorecen en las niñas y los niños el desarrollo de capacidades y actitudes que caracterizan el pensamiento reflexivo, mediante experiencias que les permitan aprender sobre el mundo natural y social. El contacto directo con el ambiente natural y social,  favorece el desarrollo de capacidades de razonamiento para entender y explicarse, a su manera, las cosas que suceden a su alrededor y así poder ir construyendo conceptos para actuar en consecuencia.
El programa pretende responder a los desafíos sociales actuales y por ello, los propósitos educativos del programa se concentran en el desarrollo de competencias intelectuales, en la capacidad de aprender permanentemente, y en la formación  de valores y actitudes, que permitan avanzar en la democratización social y hacer sustentable el desarrollo humano. La educación preescolar, como primera etapa y fundamento de la educación básica, no puede sustraerse de esos desafíos; por esto el programa establece propósitos fundamentales que deberán contribuir a la formación integral haciendo que los infantes participen en experiencias educativas que les permitan desarrollar, de manera prioritaria, sus capacidades afectivas, sociales y cognitivas (PEP, 2004).
El programa está dividido en propósitos, campos formativos, evaluación y un apartado dirigido a las educadoras. Y en virtud de que no existen patrones estables respecto al momento en que el niño alcanzará los propósitos o desarrollará los procesos que conducen a su logro, se considera conveniente establecer propósitos fundamentales para los tres grados.
El programa está organizado a partir de competencias y centrar el trabajo en competencias implica que la docente diseñe situaciones didácticas que impliquen en los niños desafíos y que avancen gradualmente en sus niveles de logro (piensen, expresen, propongan, distingan, expliquen, cuestionen, comparen, trabajen en colaboración, manifiesten actitudes favorables hacia el trabajo y la convivencia, etc.) para aprender más de lo que saben acerca del mundo y para que se formen como personas cada vez más seguras, autónomas, creativas y participativas.
Si la educación ambiental es la herramienta para transformar e intervenir en acciones para llegar a la sustentabilidad, debe entonces incluirse y aplicarse de manera pertinente en los contenidos de los programas educativos, sin duda alguna. Una de los fines de la educación es la formación de ciudadanos; por lo cual es necesario recalcar que el concepto de medio no incluye solamente el componente individual, subjetivo y vivencial, sino que tiene un  fuerte componente social y cultural. Ambos niveles se enriquecen mutuamente, se construyen en paralelo y mantienen su vigencia durante toda la vida. Incluyendo una propuesta de este tipo, el Jardín de Niños se abre a este territorio instituyendo una interacción sociocultural con el territorio del alumno. Esta apertura implica también la entrada de la participación y la gestión social, de los problemas, esperanzas y contradicciones que circulan, pulsan y signan “el cotidiano”.
Los docentes tienen que reconocer la importancia de la educación ambiental a partir de los síntomas sociales y la crisis ambiental que se vive y que afecta gravemente a todos. Sin embargo, la educación ambiental no debe abordarse como un campo formativo o asignatura a parte, debe ser tratada en cada contenido, de lo contrario se fragmenta y resta la importancia que ésta tiene.
Por medio ambiente se entiende el conjunto de factores, fenómenos y sucesos de diversa índole que configuran el entorno en el que tienen lugar las actuaciones de las personas, y en relación con el cual dichas actuaciones adquieren una significación. El medio no es solo el escenario en el que tienen lugar la actividad humana, sino que desempeñan un papel condicionante y determinante de dicha actividad, al mismo tiempo que sufre transformaciones continuas como resultado de la misma. Todo ambiente educa. Todo lo que nos rodea es una forma silenciosa de enseñanza. Las fuentes sociales del individuo están inmersas en el contexto en el que nace. Todo ambiente es educador, por lo tanto, la escuela es el espacio de interacciones en el que el individuo desarrolla su potencial y fortalece las capacidades que posee.
El Jardín de Niños es un espacio propicio en donde participan los niños y las niñas en ricos y variados eventos de aprendizajes relativos a la convivencia social y cultural. La educación debe dar atención a un mayor número de campos de acción, debe reflexionar acerca de sus limitados contenidos y dar mayor apertura a otros campos como lo es el de la educación ambiental. Esto se debe a que la educación limita sus contenidos y no los reforma de acuerdo a los cambios que han surgido en la realidad.
La educación ambiental busca un espacio importante en el currículum educativo que aporte una educación que mejore los problemas sociales ambientales. La educación debe ampliarse para educar sociedades sustentables y sociedades con responsabilidad global. Este tipo de educación debe poseer un marco integrador que tome en cuenta la crítica y la transformación de las realidades contemporáneas de su propia función en este planeta.

Educación Ambiental y la Educación preescolar. Taller de educación ambiental para profesores de educación preescolar.
El papel que desempeñan los docentes dentro de los objetivos que persigue la educación ambiental es de suma importancia, ya que son los encargados de instrumentar las modificaciones, orientaciones y énfasis educativos necesarios para desarrollar acciones pedagógicas vinculadas con lo ambiental, que permitan generar en los estudiantes una nueva visión y consciencia del mundo y de ellos mismos en convivencia con la naturaleza. En otras palabras, un proceso formativo donde el docente logre incorporar la dimensión ambiental en el currículo escolar y con ello se busque la construcción de nuevos valores, conocimientos, reflexiones e información en los educandos, que favorezcan el sentido de pertenencia y responsabilidad con su comunidad y con el entorno natural, a través del desarrollo de nuevas habilidades, aptitudes, actitudes y destrezas que se traduzcan en la conformación de una ciudadanía ambiental. Un proceso que también favorezca en los individuos una formación integral, por medio de aprendizajes, prácticas y acciones pedagógicas significativas con su entorno inmediato.
Enriquecer y ampliar las concepciones de los docentes sobre lo ambiental  con reflexiones y prácticas dentro del aula será, entonces, uno de los aspectos importantes que debe atender la escuela en el actual momento histórico.
Los procesos formativos con lo ambiental buscan otorgar al docente los instrumentos para implementar, desarrollar e innovar estrategias de trabajo dentro y fuera del aula.
En suma, la formación docente en cuestiones ambientales, pretende que el docente cuente con los conocimientos, información, herramientas didácticas y reflexiones necesarias para que junto a sus educandos construyan distintas formas y estilos de vida y reorienten conductas que afectan la buena relación con la naturaleza.

Taller de formación docente
Referido lo anterior, me propongo diseñar un taller dirigido a docentes del nivel preescolar en el Jardín de Niños Blue Planet del municipio de Tlalnepantla, Estado de México con el siguiente objetivo:
Fortalecer el pensamiento crítico de los docentes a través de un taller, que posibilite el manejo de contenidos ambientales  para que implementen y desarrollen acciones pedagógicas articuladas con lo ambiental  dentro del nivel preescolar, sensibilizando a los estudiantes a concebirse como parte de un proceso social donde logren participar de una manera activa en acciones a favor del medio ambiente.
Elegí la estrategia de taller ya que, éste se fundamenta en un aprendizaje activo, en una nueva forma de aprender que difiere de la tradicional, donde es el alumno el que se apropia de los conocimientos, mientras que el docente juega las veces de coordinador u observador, un rol más gratificante que el de la escuela tradicional. El educador es un líder que de igual forma vivencia una situación de aprendizaje, y junto con el alumno ambos están abiertos a escuchar, recibir e incorporar nuevos conocimientos. Durante el taller se da un aprendizaje activo donde el aprendizaje es compartido y no solo pertenece a quien hace el papel de maestro.
Dada las características del Taller, creo pertinente la implementación de contenidos ambientales que despierten el interés para ser incorporados y articulados dentro del programa vigente de educación preescolar.
La actualización y formación docente permanente en materia de medio ambiente dará posibilidades a la prevención y mitigación de la crisis ambiental que pone en riesgo la permanencia del ser humano en el planeta. Es entonces donde la educación ambiental entra como proyecto estratégico que busca enfrentar dicha crisis, y en consecuencia la de la civilización, así como, fomentar las capacidades necesarias para que el ser humano forje su saber personal en relación con su ambiente a través de un pensamiento crítico (Sánchez Cortés, 2001).

Referencias
Carlos Fuentes. (1997) Por un progreso incluyente. Instituto de estudios y sindicales de América.
Leff, Enrique. (1998) Saber ambiental. Sustentabilidad, racionalidad, complejidad, poder. México, Siglo XXI.
Morin, Edgar. (1999) Los siete saberes necesarios para la educación del futuro, editorial Siglo XXI.
Sánchez Cortés, Silvia. (2001) El reto de la educación ambiental, revistas ciencias. México.
SEP. (2004)  Programa de educación preescolar. Secretará de Educación Pública México.

Y después del calentamiento global, ¿qué? Cambio climático en preescolar. Una intervención docente


 Gisela Pérez Mondragón

Martín Chambi. Campesino y llama. s/f
Presentación
Antecede a la presente  propuesta una intervención docente realizada en el campo de la educación ambiental titulada: Reflexiones de los alumnos preescolares sobre calentamiento global; la misma permitió darme cuenta que es posible intervenir  con los niños de edad preescolar  y además que ellos poseen más información de la que los adultos suponemos pueden asimilar y manejar.
Así con este conocimiento aprendido y ya en el programa de maestría  me pregunté  si era viable  intervenir nuevamente en el campo siguiendo esta línea; ahora en el ámbito del Cambio Climático, para ello cabe mencionar que la intervención se realizó en la Ciudad de México, en la Delegación Azcapotzalco, en la Unidad Habitacional El Rosario, en un  preescolar de servicio público.
 Al ser una zona urbana que colinda con el Estado de México presenta diversas características de la contaminación ambiental, patrones de consumo y relación con la naturaleza; las fuentes de información con las que cuentan los niños, hizo suponer que los alumnos poseen cierta información  y que pueden relacionarla con  su ambiente.

Para adentrarnos
Los cambios en la temperatura y el clima es unos de los males de nuestro tiempo, pero estos no han sido fortuitos, se deben principalmente a la forma en que los seres humanos nos relacionamos con la naturaleza y a los modos de consumo propios de un modelo de desarrollo determinado; entendido éste como un esquema  a seguir a fin de promover el progreso de un pueblo, esto desde el punto de vista social, consiste entonces en un marco de referencia sobre el cual se elaboran las políticas públicas de un  país. Se pretende que al aplicar un modelo de desarrollo los gobiernos busquen mejorar la calidad de vida de la población incluyendo su situación económica, laboral, de salud, de seguridad y educación.
Lo antes mencionado que se pretende lograr con los diversos modelos de desarrollo me acercan al capitalismo ampliamente difundido en el mundo y en buena parte de América Latina. Adam Smith describe los principios económicos  básicos de capitalismo (1776) cuya clave está en el crecimiento económico, el cual se potencia con la división del trabajo y la libre competencia; estos son la clave del bienestar social. Con la expansión del capitalismo se llega hasta la mundialización y la globalización; si bien esta ya se estaba dando desde épocas de Cristóbal Colon, en las últimas décadas del siglo XX, el mundo se enfrenta a nuevas formas de producción y consumo deslocalizados geográficamente, trayendo consigo deterioro de la naturaleza, avance de la pobreza, uso intensivo de tecnología, homogenización de la cultura, creando con ello una cultura estándar propiciada por los poderes generadores de nuevas necesidades de consumo que manejan a su vez los medios de comunicación social y las modas.
El neoliberalismo imperante menciona Toledo (2003), se caracteriza por el libre mercado, la tecnología y las corporaciones haciendo insostenible el modelo creando individualismo, miseria, pobreza, reducción del espacio geográfico  expansión salvaje del capital, reducción del papel del estado, dinero electrónico, crisis económica y ambiental. Hoy existen más mercancías de las que podrían  imaginarse todas al alcance del mercado y reguladas por él, pero para muchos inaccesibles, el poder adquisitivo se reduce generando más pobres entre los pobres; los mercados mundiales y sus especuladores deciden el futuro de las economías nacionales.
La crisis ambiental es nacional y planetaria  localizándose en ciudades al borde de la asfixia, contaminación del agua y aire, envenenamiento de los suelos, urbanización masiva, lluvia acida, almacenamiento de deshechos nocivos, desertización, deforestación, erosión, salinidad de los suelos, inundaciones, efecto invernadero, calentamiento global , cambio climático, sólo por citar algunos, lo cual pone de manifiesto el camino caótico hacia el que se ha dirigido la humanidad con el actual modelo de desarrollo.
El  Cambio Climático es entendido como: la modificación del clima con respecto al historial climático a una escala global o regional. Tales cambios  se producen a muy diversas escalas de tiempo y sobre todos los parámetros meteorológicos: temperatura, presión atmosférica, precipitaciones, nubosidad, etc. En teoría, son debidos tanto a causas naturales (Crowley y North, 1998) como antropogénicas (Oreskes, 2004).
La convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático celebrada en Río de Janeiro en 1992, utilizó el término Cambio Climático sólo para referirse al cambio por causas humanas, expresándolo de la siguiente manera:
Por cambio climático se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la viabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables”[1]
Por  otro lado periódicos como el Milenio en su suplemento Desafío Ecológico[2], menciona que el Calentamiento Global se refiere a las crecientes temperaturas que vienen experimentándola atmósfera terrestre y los océanos en las últimas décadas; los estudios del panel intergubernamental para el Cambio Climático (establecido en 1988) demuestra que la temperatura se intensifico significativamente en la década de 1990,  y que, si todo sigue igual la Tierra podría experimentar un calentamiento de 1.1 y 6.4°c, por lo tanto, el Cambio Climático  podría tener un impacto mortal en la vida de muchas especies, además de alterar las precipitaciones sobre la tierra más huracanes y más violentos, sequías prolongadas, inundaciones, deshielo de los glaciales, etc.
Hoy es claro que la mayor parte del calentamiento experimentado y por ende, los principios del Cambio Climático se deben a la actividad humana. La emisión de gases de efecto invernadero, en especial bióxido de carbono, no ha cesado  estimulada por la creciente actividad industrial y por el continuo uso de combustibles fósiles.

La crisis en el contexto
Para formar un panorama de la crisis ambiental en la delegación Azcapotzalco haremos un poco de historia, después de la Revolución Industrial, los asentamientos urbanos se incrementaron, la migración del campo a la ciudad sufrió los mismos efectos y México no escapó a este panorama, así Azcapotzalco pasó de una zona eminentemente agrícola a una zona urbana, en la cual en 2010 la población total ascendía a 413, 785 habitantes, cuenta aproximadamente con 106, 273 viviendas con agua potable entubada, servicio de energía y  drenaje.[3]
Al ser una delegación conurbada con el Estado de México hace que su parque vehicular aumente considerablemente todos los días y con ello su contaminación por emisión de gases de efecto invernadero; a lo anterior se agrega la contaminación generada por las industrias establecidas en la zona, así como el que se genera del consumo de energía eléctrica doméstica, generación de basura que en buena medida es posible observar en las calles, contaminación del agua tanto doméstica como industrial, escases de zonas arboladas entre otros.


Y qué con  la educación
Es en medio de este panorama en el que la educación  entendida como aquella en la que se deben despejar las grandes interrogantes del conocimiento poniendo en juego la autocrítica que permita racionalizar y confrontar las ideas y los mitos, el conocimiento debe llevar al pensamiento complejo, entendido como la unión entre la unidad y la multiplicidad. De tal forma que la educación es un proceso permanente  de transformación  que lleva a confrontar al individuo sus saberes con los nuevos integrándolos en una unidad de ramificaciones variadas, Morin (1999).
En particular el campo de la educación ambiental donde a decir de Nancy Benítez (2009) es el proceso social y cultural  de identificación que se da a partir de las interpelaciones relativas de la crisis ambiental global y que aspira a la construcción  de una sociedad planetaria  sustentable  y equitativa en su diversidad. Aunado a lo anterior es la que permite establecer las relaciones del ser humano con la naturaleza y con los demás seres humanos desde el límite de otras disciplinas como la economía, la sociología, la política, la matemática, la química, entre otras. Haciendo de ella un carácter interdisciplinario partiendo de lo anterior la educación ambiental es un  proceso de transformación que permite al individuo  mirarse diferente en relación y responsabilidad con su ambiente natural y con otros seres humanos.

La propuesta
Tomando en cuenta lo anterior se realizó un programa de educación ambiental con sus propósito e indicadores que tienen como base el Programa de Educación Preescolar 2004, el cual establece dos campos formativos en los cuales  intervenir,  ellos son: Exploración y conocimiento del Mundo y Desarrollo personal y Social[4].
Las actividades giraron en torno a Mi comunidad antes y ahora; los contaminantes en mi comunidad; el cambio Climático, y; proponiendo y compartiendo información.
Una vez  propuesto el programa ante mi autoridad se me pidió lo aplicara en  un grupo de tercero y en mi grupo de segundo de preescolar, pudiendo así registrar  como respondían ambos grupos.
El programa se aplicó la primera quincena del mes de junio, la temporada se presento para mi fortuna  sumamente calorosa llevándose acabo de 10 am a 11 am aproximadamente. Durante la aplicación el grupo de tercero fue más amplio en sus comentarios y en las relaciones que establecían, cuando se aplico la actividad de cambio climático fue significativo para ambos grupos una situación que consistía en: armar la estructura de una casa de campaña, se cubrir con hule transparente para simular el efecto invernadero, los niños entraran en ella en grupos considerados amplios, estarán dentro el mayor tiempo posible. Una vez dentro cuestionarlos sobre ¿cómo se sienten?. Llevarlos a que establezcan una  relación entre lo que sienten y lo que pasa con los contaminantes en el ambiente a través de una explicación.
No sucedió lo mismo al observar el cortometraje “Una princesa en apuros” de Patricia Ferrante y Sonia Jalfin; Argentina 2008. Ya que al cuestionarlos hacían mención de escenas del corto sin relacionarlos con el fenómeno. Los padres de familia durante la exposición cuestionaban a sus hijos y también les brindaban información.
Me queda un grato recuerdo de la misma así como satisfacción de saber que el docente debe tener la capacidad, la creatividad y los elementos necesarios para intervenir en este tema de la educación ambiental de la forma más vivencial posible contemplando al entorno como un instrumento más de la educación, que también es posible que los niños preescolares  reconozcan los síntomas del cambio climático.
Referencias
Agencia Promotora de Publicaciones, S.A de C.V. (2012) “Desafío Ecológico”. No 4 Grupo Milenio. México
Benítez Esquivel, Nancy (2009) “Nuevos Contenidos para la educación ambiental”, en Educación Ambiental en la Formación Docente  en México: Resistencia y Esperanza.UPN. México
Follari, Roberto. (1999) “La interdisciplina en educación ambiental”, en Tópicos en Educación Ambiental.  Mundi  Prensa de México. Vol. 1, No 2. Pág. 27-35.
Morin, Edgar. (1999) Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. México. Ed. Santillana
Pérez Mondragón, Gisela. (2009) Reflexiones de los alumnos preescolares sobre Calentamiento Global. UPN. México.
Sauvé, Lucie (1999) “La educación Ambiental entre la modernidad y la posmodernidad: en busca de un marco referencial educativo integrado”, en Tópicos en Educación Ambiental. Mundi Prensa No. 2. Pág. 07-25
SEP (2004) Programa de educación Preescolar. México, Secretaría de Educación Pública.


[1] En la Convención Marco se establece un marco general para los esfuerzos internacionales encaminados a abordar el problema del cambio climático. Se declara que el objetivo supremo de la Convención es estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida que el clima se perjudique. La Convención gozaba de un respaldo prácticamente universal en junio de 2007, 191 países la habían ratificado. Esos países se denominan Partes en la Convención. Consúltese: http://www.un.org/es/climatechange/kyoto.shtml 3 de octubre de 2012
[2] Pude consultarse http://ecologico.milenio.com/calentamiento-global.html 3 de octubre de 2012
[4] Programa de Educación Preescolar, pag. 83, 109

Educación Ambiental en contextos urbanos: Un acercamiento a una institución preescolar en el barrio de Tepito


Gloria Adriana Garduño Anzures


…El medio ambiente es el ambiente cercano, cotidiano, aquel en el que pequeñas iniciativas pueden comenzar a modificar actitudes, modos de actuar y formas de juzgar. Esta educación para el ambiente traduce en el campo educativo el lema “actuar localmente y pensar globalmente”, y reconoce a la escuela un papel protagonista: no sólo de transmisión de informaciones, no sólo de uso más o menos pasivo de “propuestas verdes“, sino de proposición de pequeñas acciones que partan del territorio y que incidan sobre el territorio constituyendo un modelo de gestión del propio ambiente...”
Mayer.M


Martín Chambi. Amanecer en la Plaza de Armas, 1925
Presentación
A través de mi  experiencia docente he podido darme cuenta de lo importante que es desarrollar una conciencia ambiental en los niños y niñas desde edades tempranas. A los niños y niñas les gusta investigar, experimentar, crear, aplicar, son observadores y conscientes de que sus acciones tienen impacto y consecuencias sobre la vida. Es por esta razón que el desarrollo de una conciencia ambiental es enriquecedor en esta etapa de la vida. Otro aspecto que se logra a través de la aplicación de la educación ambiental, es el desarrollo de la empatía, capacidad crítica y sobre todo, la puesta en práctica de soluciones planteadas por los propios niños y niñas, lo que favorece su interés por la investigación.
La educación ambiental en el aula preescolar debe verse inmersa e integral, es decir que tiene que estar presente en todo momento del proceso educativo, para que en vez de un tema de clase, se transforme en un proyecto que impacte la vida de los niños, niñas y sus familias. Considerando que toda experiencia de aprendizaje sea basada en la realidad y el contexto donde se desenvuelven los niños y niñas. Así, la aplicación de la educación ambiental en el aula preescolar permite el desarrollo de dinámicas participativas, donde el docente puede ser innovador con la confección de pequeños proyectos donde puedan poner en práctica sus experiencias, esto impacta a los niños y niñas haciendo que se apropien del tema y de este modo promover actitudes de cambio.  Es importante que todo docente busque estrategias concretas para la aplicación de conceptos abstractos, ya que los niños a esta edad tienen dificultad para llevar su pensamiento más allá de lo concreto. Una estrategia que en mi caso funciona, es la utilización de personajes que cuenten sus historias para concretizar las experiencias de los niños y niñas.
El tocar observar, identificar y conocer es importante para los infantes por lo que es necesario que siempre se parta de la vida cotidiana. Esto porque no se puede lograr el desarrollo de conocimientos si no se contextualiza el tema; al no representar experiencias significativas, la actitud del docente deber ser igual que la de los niños y niñas, debe ser investigador, creador, reflexivo y sobre todo identificar que en materia ambiental va a desarrollar la actividad. Todos somos aprendices y debemos ser conscientes de que debe ser algo más que un tema de aula, debe convertirse en un estilo de vida que impacte en la escuela, la familia y la comunidad.

Niños y niñas cuidadores de su barrio “Tepito”
La educación es un proceso interno por el cual el niño o la niña logra progresivamente su desarrollo integral en todas las dimensiones madurativas del ser humano. En palabras de Friedrich Froebel (1826): “La educación no es sino la vida o el medio que conduce al hombre, ser inteligente, racional y consciente, a ejercitar desarrollar y manifestar los elementos de vida que posee por si propio.” La educación de los sujetos debe estar encaminada a desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física hasta el máximo de sus posibilidades.  Hoy podríamos definir educación como aquella ofrecida a cada uno de los niños y niñas para que adquieran conciencia de sus capacidades creadoras, de sus posibilidades de expresión y comunicación y de sus habilidades intelectuales y emocionales, a través de experiencias de socialización pedagógica y recreativa.  Avanzando sobre lo anterior, en el Informe Delors (1996) de la UNESCO, se afirma que la educación en el siglo XXI, deberá basarse en los siguientes pilares: Aprender a CONOCER, Aprender a HACER, Aprender a VIVIR, Aprender a SER. Se sostiene que la educación tiene una doble misión: "Enseñar la diversidad de la especie humana y contribuir a una toma de conciencia de las semejanzas y la interdependencia entre todos los seres humanos. Desde la primera infancia, la escuela debe, pues, aprovechar todas las oportunidades que se presenten para esa doble enseñanza". Resulta evidente que, a través de la educación, debemos ayudar a los niños y niñas a crecer como personas libres, con capacidad crítica, exigiendo lo mejor que cada uno puede aportar de sí mismo a la sociedad, ayudando a formar su carácter y a que aprendan a conducirse razonablemente a través de la interiorización de roles y valores morales y sociales. La educación potencia las posibilidades que la naturaleza, la herencia o el entorno han ofrecido al niño o la niña. Nunca debe tratar de cambiarle según un patrón dado, sino estimular en él o ella lo mejor de lo que lleva en sí mismo, encauzando y enriqueciendo su potencial. A través de la educación podemos formar nuevas generaciones que conozcan y comprendan el mundo y se comprometan a mejorarlo día a día. Apoyándose en el conocimiento de las diferentes culturas y los nuevos conocimientos que aportan las disciplinas científicas, humanísticas y artísticas debe adaptarse a los nuevos retos y oportunidades de la sociedad contemporánea en la que los cambios se suceden de forma rápida. Sin duda, la educación es mucho más que la adquisición de conocimientos de las diferentes disciplinas y nunca debe confundirse con la instrucción, más en este tramo donde los niños y niñas tienen la misma edad.

La educación en valores
Resulta evidente que la educación es ante todo un viaje interior, cuyas etapas corresponden a las de la maduración constante de la personalidad. Maduración en la que iremos adquiriendo y consolidando conocimientos y actitudes en las que basaremos nuestros comportamientos y acciones.
Del mismo modo resulta básico aprender a vivir juntos, para lo cual será imprescindible educar desde el preescolar  las normas por las que se rige, o debería regirse, esta convivencia. Si educación en preescolar la hemos definido en multitud de ocasiones como aquella encaminada a "desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades" (Convención) sobre el derecho de los niños, Art 28) podemos afirmar que es aquella encaminada al desarrollo de la personalidad, y de los valores que nos permiten la convivencia, hasta el máximo de sus posibilidades. Los logros fundamentales del desarrollo de la personalidad en educación temprana consisten en la formación de la autoconciencia y de una indudable subordinación y jerarquización de motivos. Gracias a esto el niño y la niña adquieren un mundo interior bastante estable, que les permite una activa y consciente participación en el mundo que les rodea e imprime una determinada tendencia a toda su conducta. La condición fundamental para poder hablar de una formación de la personalidad en esta edad es que su comportamiento puede ser previsto, lo cual implica una dirección del comportamiento. El punto central de esta formación es la observancia de reglas de conducta que son socialmente aceptadas, normas que los niños y niñas asimilan en su actividad y en la comunicación con los adultos y el mundo circundante, y que les permiten regular su conducta de manera mucho más efectiva que en etapas posteriores. Desde este punto de vista, los valores se conforman en el proceso de desarrollo del individuo, a partir de sus etapas más tempranas. Dentro de esta concepción los valores son infinitos, en el sentido en que es infinita la realidad  ideal; ello hace que realizando acciones que abarquen una gama importante de aspectos de la realidad, se estén sentando las bases para la formación de múltiples valores. Dentro del enfoque "global del niño o niña" se instauran las premisas de los distintos valores específicos que van a caracterizar al ser humano adulto, sin que se pueda pretender hablar de valores específicos en los más pequeños (as).

Programa de Educación Ambiental en Preescolar
En preescolar los valores, como todo en el niño y niña, tienen un enfoque globalizado, al igual que sucede con los conceptos, las normas, las nociones, las capacidades, habilidades y otras formaciones psicológicas, porque la actividad del infante en estas edades tiene un carácter generalizado. Solo en el final de la edad preescolar es que se comienza a plantear una diferenciación de estos valores globales, en la medida en que el desarrollo afectivo y cognoscitivo permite un conocimiento y una vivencia mayor de la realidad circundante.
Paulo Freire (Pedagogía del oprimido 2005) pretende que el individuo se forme, no formarlo, para ello propone que las situaciones de aprendizaje emanen de las vivencias que constantemente enfrenta en su cotidianeidad, eludiendo las experiencias artificiales en las que suela caer la educación actual, por el contrario propone problematizar su vida para que se dé cuenta que requiere y puede alcanzar un status distinto. Ahora bien, la educación ambiental no podemos entenderla si no es de manera paralela y simultánea con lo que tradicionalmente conocemos como EDUCACIÓN EN VALORES. Difícilmente un niño o niña cuidará el medio ambiente si no se cuida a si mismo, difícilmente respetará el medio ambiente si no se respeta a sí mismo y a los demás. Está claro que hemos de educar para compartir, respetar, amar, creer.

Reflexión final
La educación ambiental en el Jardín de Niños debe tener un enfoque interdisciplinario donde no se considere como un contenido más , si no como una articulación de contenidos que se desarrollen en las actividades cotidianas aprovechando todas las situaciones, problemas y vivencias que se vayan presentando promoviendo en los niños la formación de juicios de valor encauzando su comportamiento social y así tengan una actitud participativa y armónica hacia el medio, contando con herramientas adecuadas para  enfrentar los retos que vaya presentando la sociedad, el tener presente que el trabajo en grupo ayudará a los niños y niñas a la construcción de soluciones influyendo de este modo en el actuar del día a día. Asimismo es importante fomentar la creatividad, la cual se reconoce como una de las actividades humanas que permite responder a los complejos desafío y graves problemas que vivimos en la actualidad y que demandan respuestas nuevas. Es importante que como docentes recordemos: Trabajar con un enfoque ambiental el proyecto y/o actividades que se realicen en el Jardín de Niños, propiciando en todo momento el desarrollo de actitudes  y acciones en beneficio del ambiente, considerando al niño como parte de él. Considerar  las experiencias previas de los niños relacionando las situaciones más conocidas por él, para que sean coherentes con las características de la comunidad, de la zona, problemas ambientales, etc.
Que el educador organice dentro de su planeación actividades enfocadas a la educación ambiental, con carácter interdisciplinario, con el objeto de sistematizar lo que hace. Realizar actividades novedosas y fuera de la escuela donde se involucren a los padres de familia y comunidad. Ejemplo: visitas, conferencias, congresos, exposiciones, etc. Considerar el arte como parte importante, donde el niño podrá expresar sus ideas y sentimientos. Organizar acciones a largo plazo en el transcurso del ciclo escolar, donde se involucre a los niños, escuela y comunidad. Realizar actividades como excursiones, visitas a parques, jardines botánicos, museos, zoológicos, huertas, etc., además de asistir y/o organizar concursos, foros, congresos, conferencias, campañas, etc. Se debe reconocer al proceso enseñanza-aprendizaje bajo una concepción DINÁMICA Y CONSTRUCTIVISTA donde el conocimiento es un proceso de transformación permanente, que es construido por el que aprende.

Referencias
Chavarria, E. y Zeledón P. (2001) Educación infantil en valores desde la ética de la alteridad, San José, UNED.
Convención sobre los derechos de los niños (1990).
Delors Jaques (1996) Informe a la UNESCO de la comisión internacional sobre la educación para el siglo XXl, “La educación encierra un tesoro” SANTILLANA, Ediciones UNESCO
Freire, Paulo (2005) Pedagogía del oprimido. Trad. por Jorge Mellado. 2a. ed. México, Siglo XXI.
  Froebel Friedrich (1826) La educación del hombre

Hacia la crisis ambiental generada por la producción en el Municipio de Tenancingo, Estado de Méxicoflorícola


(Taller de Educación Ambiental para generar una mejor calidad de vida)
Daniel Isaac García García

“La Tierra tiene suficientes recursos para satisfacer las necesidades de los hombres, pero no para saciar su codicia.”
Mahatma Gandhi

Martín Chambi. Autorretrato. 1930 ca.
La producción lineal de la flor ha arrojado grandes ganancias para cierto sector de la población, a causa de su expansión nuestro hogar se está deteriorando rápidamente y en ocasiones el humano por codicia, egoísmo, e  individualismo lo está acelerarlo. Es claro notar la degradación de la naturaleza frente a sus ojos vendados por la ambición. Esto se vuelve un daño silencioso como el que ocurre en  los campos florícolas del Municipio de Tenancingo Edo. De  México. Reza un dicho popular, que  lo que mata no es el veneno sino la cantidad, la producción masiva de flor en los campos del Municipio de Tenancingo, ha llevado al inadecuado manejo de los fumigantes, teniendo como consecuencia enfermedades cancerígenas, erosión de las tierras, contaminación del aire y de mantos acuífero, además de generar  trabajos esclavizados e inhumanos, y por si esto fuera poco condenando a las futuras generaciones a la muerte, detrás de cada hermosa flor producida que transmite, amor, cariño, paz, felicidad, se encuentra una brutal explotación de toda forma de vida, de tal forma se pretende actuar por medio de la educación ambiental hacia la reflexión y la transformación de esta realidad.




La crisis ambiental tiene sus orígenes en el interés personal
“…Hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez…”[1]

Depositamos nuestra confianza en aquellas personas que después tienden a vender nuestro destino, nuestra felicidad, nuestras vidas, es al  que llamo el gobernante Judas, si bien considera Gerardo Ceballos que los problemas ambientales en México son los mismos en todo el mundo, ya que estamos perdiendo la capacidad de mantener la vida en la tierra (Ceballos, 2007). Esto se ve reflejado en como por intereses particulares se ha permitido el saqueo de los recursos naturales afectando a todo el ecosistema incluso la propia especie humana. Tenemos que reflexionar sobre la forma en cómo tratamos a la naturaleza y al humano ya que como refieren (Maya y Ángel, 2002: 23) “La esclavitud del hombre esclaviza la naturaleza. La libertad del hombre libera la naturaleza”, continúan los autores, así como la naturaleza sufre sobre su piel todas las heridas sociales, estas  injusticias sociales se refleja en el impacto ambiental, esta es la realidad generada tras los campos agrícolas.
Las consecuencias se reflejan en cada uno de los eslabones de la producción, un injusto tratado de la tierra que repercute en una humillación humana, y  de los cuales surgen los problemas sociales, teniendo como producto afectaciones en todas las especies de este planeta. Por ejemplo el  crecimiento  de la floricultura en el Edo. De México, crece  a 70 hectáreas por año,  con una ocupación de 12 mil personas, dando empleo directo e indirecto a 225 mil personas, logrando así una exportación  del 80% de las flores que produce. Si bien con esto se han justificado, con la idea de que generan  empleos, de crecimiento y desarrollo, pero este no civilizado, un crecimiento acelerado siendo así  insustentable por su forma de producción,  aunque  permita al Estado de México  ser el primer productor de flor a nivel nacional, factor que sólo es de interés para los productores y el gobierno.  Si bien considera (Toledo, 1994: 19) “este fenómeno está surgiendo como consecuencia tanto de los procesos de globalización de lo humano como de la amenaza […] que cierne a través de la crisis del planeta” el buscar llevar la flor de lo local a lo mundial a toda costa de vida, ha logrado poner al humano en ultima importancia. Lo que les importa a las transnacionales es el producto y no quien lo produce, en la explotación y no en la reconciliación con la tierra, de generar trabajos miserables incluso reclutando niños y mujeres embarazadas, sin importar el nacimiento de futuras generaciones con alteraciones congénitas por su exposición continua a los plaguicidas, por ejemplo en los campos florícolas del municipio, las plagas han incrementado hasta 500 veces más su resistencia de lo que en un principio lo eran a los químicos y como consecuencia la necesidad de aplicar dosis  más agresivas.[2]
Esto no es un futuro prometedor para nuestra descendencia,  ya que por un lado, dan muestra de la economía creciente por parte de productores y gobernantes, haciéndonos  creer que el beneficio es para todos, como lo expresa (Chamorro, 2009), con esto se pretende ser una forma de sacar a los países subdesarrollados de su pobreza, y por otro lado acarrea un serio déficit de trabajo decente en actividades dedicadas a la exportación. El problema aún es más grave cuando los humanos se vuelven esclavos de los propios humanos, esta es la pesadilla de Darwin, ya que en la naturaleza las especies luchan por sobrevivir, pero aun no hay especie que sobreviva a través de someter a la otra, sin tomar en cuenta al humano. Por ejemplo no hay protección a los trabajadores en la producción florícola, sin seguro de vida, comen dentro de los propios invernaderos, carecen de espacios para limpieza personal, no hay oportunidad de mejorar sus condiciones de vida, pues por generaciones son condenados a la miseria, mucho menos información que les pueda orientar hacia una mejor calidad de vida, los salarios son mal pagados y los beneficios se van a escala mayor. Si seguimos explotando las tierras sin pensar en las futuras generaciones, jugándonosla en el presente sin pensar en el futuro, ya no se tendrá mas donde vivir, simplemente y tristemente el humano esconde el éxito de una humanización, a cambio de intereses ambiciosos y mezquinos.


La incorporación del taller  ¡Operación hormiga, la reconstrucción de  la guarida! 

“La educación ambiental, es una nueva lectura de la realidad y de transformación del contexto actual de crisis, caracterizada por un desarrollo económico sin límites”
                                                                                                        Isabel Orellana y Lucie Sauvé

Al analizar los síntomas que dan origen de la crisis ambiental a través de la educación no formal, a partir de un taller que se dirigió a, activistas, agricultores, docentes de diversas escuelas de media superior y superior  existentes en la localidad,  quienes imparten programas afines a la floricultura y sus problemáticas. así como la participación del movimiento ¡Soy joven y propongo!, tuvo como  propósito el  lograr  a  lo que (Toledo, 1994: 13)  llama, “solidaridad con la naturaleza y con una generación futura, llevar a la práctica no sólo nuevas políticas públicas, tecnológicas, sociales o culturales, sino una nueva ética fundada en un naturalismo humanista”, donde se tendrá que ver por los demás, sólo así el humano no será presa del propio humano, es por eso que considero que es necesaria una solidaridad humana para perpetuar la especie. A partir del taller se buscó una armonía con todo lo que nos rodea, ya que todo se relaciona con todo como un sistema, al no verse así esto trae  como consecuencia lo que (Marcuse, 2010) considera, un orden represivo forjador de la unidimensionalidad humana, ya que esto es lo mismo que se quiere hacer con la naturaleza al generar  monocultivos,   cuando sólo como sistema funciona la vida, funciona el planeta, funcionamos en el universo.

Teniendo como objetivo general en el taller
Generar el análisis de diversas posturas, información y experiencias sobre los problemas ambientales generados por la especialización y producción masiva en monocultivos, consumo y modelo de desarrollo en crisis. Para realizar producciones e intercambios locales que sean armónicas con el medio ambiente,  y que pretendan  una transformación en beneficio del bien común de los habitantes del municipio de Tenancingo, Estado de México.

Dentro de los objetivos particulares del taller, se estableció:
§     Hacer uso del taller para promover una participación hacia la generación y gestión de un Centro de Educación Ambiental donde se promuevan actividades de deportes, agricultura orgánica, valoración de la cultura, rescate de especies endémicas, así como un espacio para prácticas de los alumnos  de diversas carreras de la región, un hospital para animales maltratados, un espacio para campamentos y de conexión con su medio ambiente, construcción de cabañas ecológicas, sala de exposiciones y proyecciones de documentales para su crítica, reflexión y de  trasformación de  conductas de los ciudadanos hacia una mejor calidad de vida.
§     Promover actividades que permitan una transformación en la forma de manejar  los productos químicos en el trabajo y  el hogar. estableciendo  la relación entre sus efectos con el medio ambiente (incluido el humano).
§     Transformar el modelo de producción masiva a la autosuficiencia, con cultivos locales, para  guiar a las futuras generaciones hacia una mejor relación entre humanos y  naturaleza.
§     Reconocer   los síntomas de producción florícola que ha generado cambios en el medio ambiente y que ponen en riesgo a la humanidad, permitiendo acercar a los participantes, a un panorama que ha  generado  un modelo de desarrollo neoliberal que pone en peligro la humanidad.


¿Y después del taller qué?
“El gran poder mundial no ha encontrado una fórmula para destruir los sueños,  mientras no los encuentre,  seguiremos soñando es decir,  seguiremos triunfando”        Subcomandante Marcos (Freire, 2004: 96)

Una de las posturas en las que se enfoco el taller,  es  la necesidad de recuperar la agricultura tradicional, con la iniciativa de la construcción de un Centro de Educación Ambiental, para lo cual requiere de iniciativas desde lo local, para  “ponerse fin al modelo de producción actual –que concentra riqueza en las trasnacionales— y que pretende seguir con las mismas recetas a pesar de la crisis: monocultivo, impulso a los agrocombustibles, concentración de la tierra y de los recursos naturales, además de fomento a los cultivos transgénicos”(Lira, 2008:57), al  iniciar la producción local se dará inicio con la resistencia y esperanza hacia la transformación de esta realidad, ya que si no se traerá  como consecuencia un “mundo sometido a la dominación capitalista y a sus mecanismos de captación  y deshumanización es un mundo cosificado” (Marcuse, 2010: 13). Ya que los monocultivos de flor no permiten  la biodiversidad, y el individualismo no permite la humanización.
El medio para lograr abatir tal atropello es la educación ambiental, una educación según (Caride, 2001) que incremente las responsabilidades y la participación social, en una investigación acción, que acentúen en la reflexión y la crítica, en los ciclos del aprendizaje social, la innovación y el cambio democrático, en la comunicación dialogada, y  el aprender a aprender. Así  tendremos una educación compleja, para entender de diversas aristas los problemas que hoy ponen en peligro a la humanidad. La intervención en educación ambiental, considerada por Orellana y Sauvé, quienes la refieren como una nueva lectura de la realidad y de transformación del contexto actual de crisis, caracterizada por un desarrollo económico sin límites (Orellana y Sauvé, 2011), esto fue establecido a través del taller en  el “Centro Regional de Cultura” en el Municipio de Tenancingo, con un enfoque desde la pedagogía crítica, reflexiva y humana. Ya que está se postula a favor de que los maestros deben comprender el papel que asume la escuela al unir el conocimiento con el poder, para el desarrollo de ciudadanos  críticos y activos, esto significa que no sólo el docente es guía o ayudante en la construcción de ese conocimiento en la escuela, sino que lo tendrá que hacer partícipe sobre las situaciones que vive el participante, un humano que vea por su semejante en este mundo de competitividad e individualismo, permitiendo así abordar como especie las diversas necesidades de esta realidad. A esta diversidad de problemáticas ambientales que se viven en el municipio de Tenancingo, se  requiere de una educación completa y crítica, como lo expresan las autoras Isabel  y Lucie Sauvé, la educación ambiental está relacionada por la preocupación  y propuestas sociales que integren una ética ambiental a principios y modos de vida alternativos, más dignos y respetuosos, más justos y solidarios (Ibídem, 2011), ya que como se ha sostenido esta forma de ver y actuar en la vida ha dejado grandes cicatrices a la naturaleza y al mismo humano. De la misma forma el taller se presento con un enfoque humano reflexivo y participativo, para construir saberes significativos que contribuyan a cambiar actitudes y conductas permitiendo el  desarrollo de nuevos valores, además que permitan poner freno a las tendencias destructivas, que hoy refleja un modelo que pone en peligro a la mayoría de la humanidad, y como expresan las autoras, se trata de crear condiciones que puedan asegurar que no sea el privilegio de una minoría dominante lo que debiera ser un derecho de todos. Con una mirada de trescientos sesenta  grados atendiendo todas las problemáticas ambientales del municipio de Tenancingo, y que de esta forma saldrán a flote todos los síntomas que ponen en crisis la producción de flor en el Estado de México. Es necesario que sea a partir de  una educación ambienta, como considera (Tréllez, 2011) la educación ambiental ha ido construyendo una visión más amplia sobre la vida, un contacto más intenso con la naturaleza, una percepción más clara sobre el papel a desempeñar en la sociedad y sobre nuestro reingreso consciente a la naturaleza y a nuestra esencia como seres humanos, tratando de fundamentar sus acciones en valores y principios, de esta forma nos permitirá atender con otra mirada la realidad que se vive en los invernaderos. Existen universidades locales que ofrecen carreras relacionadas a la floricultura, esto es favorable pues como (Gomera, 2008) refiere que tiene dos escenarios, por su carácter de institución de enseñanza superior, así como por el potencial que posee como motor de cambio social. Serán el motor de transformación de la realidad, sin embargo se han anclado en buscar la solución a los problemas, apostándole a una solución técnica científica aplicada muchas veces a los problemas y no a una solución de raíz, si bien la tecnología es de importancia y  “esta debe seguir siendo la plataforma, no el protagonista” (Maya y Ángel, 2002: 21). Hoy los problemas no se deben de analizar desde una sola disciplina, sino desde una educación muy compleja para poder entendernos mejor.
Si bien la especialización en diversas áreas refleja un desconocimiento de las situaciones sociales, pues el problema no sólo es originado en el campo, sino en las políticas públicas, incluso por intereses personales que deja a los humanos  desprotegidos, y en estas instituciones “En temas de ambiente y desarrollo, la dimensión ambiental sigue ausente en la mayor parte de las carreras universitarias  en consecuencia, en el perfil profesional de sus egresados” (Trellez y Wilches, 1999), el taller reflejo un panorama amplio de los síntomas sociales referentes al municipio de Tenancingo. Es por eso que “la historia tiene que ser reinventada en función de las circunstancias históricas y sociales” (Freire, 2004: 54), pues este no es el futuro que nuestra sociedad debe de vivir. Y esta historia puede ser reinventada con la participación constante en la tarea que se ha establecido en el Taller de educación ambiental y  que ha llevado al movimiento ¡Soy joven y propongo!, y un servidor a soñar.


Referencias
Boada Martin, Toledo Víctor M. (2003) “El planeta en nuestro cuerpo. La ecología, el ambientalismo y la crisis de la modernidad”, la ciencia para todos,  No. 194, Fondo de Cultura Económica.
Caride Gómez, José Antonio (2001) “La educación ambiental en el desarrollo humano: horizontes para la sustentabilidad ecológica y la responsabilidad social”.
Freire, Paulo (2004) El grito manso. Siglo XXI editores.
Gomera Martínez, Antonio “La conciencia ambiental como herramienta para la educación ambiental: conclusiones y reflexiones de un estudio en el ámbito universitario” Noviembre 2008.
La pedagogía critica UPN 1995, “Corrientes pedagógicas contemporáneas, México”, antología.
Marcuse Herbert, “El hombre unidimensional”, Barcelona, Editorial Ariel, 2010.
Maya Augusto, Ángel Felipe, “Ética, vida, sustentabilidad, la ética del a Tierra”. Ética y medio ambiente, programa de las naciones unidas para el medio ambiente, red de formación ambiental para América latina y el Caribe, México. 2002.
Orellana Isabel, Sauvé Lucie, (2011) “El aporte de la investigación crítica en educación ambiental ante un contexto en mutación”.
Sauvé Lucie, (2004) “Una cartografía de corrientes en educación ambiental”.
Toledo, Víctor M. (2003) “Ecología, espiritualidad y conocimiento de la sociedad del riesgo a la sociedad sustentable”, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente Oficina Regional para América Latina y el Caribe, México D. F. Primera edición: 2003.
Tréllez Solís, Eloísa “Centro de Recursos Ambientales de Navarra – Cran Taller de Ética Ambiental”, 2001.
Trellez Solís, Eloísa y Wilches Chaux Gustavo, “Educación para un futuro sostenible en América Latina y el Caribe” 1999.

Referencias electrónicas

Aledo Tur, Antonio; Domínguez Gómez, José Andrés, (2001) “Sociología Ambiental”, Grupo Editorial Universitario, Granada, http://www.ua.es/personal/antonio.aledo/librosociologia.html
Chamorro, Milton (2009) “Nos vamos marchitando (crónica)”, http://www.plades.org.pe/publicaciones/estudios/trabajo_decente/reportajes/estudioGN_Ecuador.pdf, fecha de consulta, 15 de mayo de 2012.
http://www.2000agro.com.mx/floricultura/plaguicida-causa-problemas reproductivos-en-floricultores/, 5 de mayo 2011 Milenio, fecha de consulta  03 de julio de 2012.
Pérez Ramos, Juan José, “Perdida de Especies” Investigador del Instituto de Ecología, de la Universidad Nacional Autónoma de México. http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=297057., fecha de consulta 20 de mayo de 2012.
Rosales Gloria,Algunos aspectos del comercio mundial de las flores”, http://untraflores.org/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=296., 2007 Consulta 19 de mayo de 2012.
Sauvé Lucie, (1999) “La educación ambiental entre la modernidad y la posmodernidad: en busca de un marco de referencia educativo integrador”,; en Tópicos en Educación ambiental No. 2 pp 7-26. En la web: www.anea.org.mx/Topicos/T 2/Pagina 07-25.PDF.
Vásquez, Yuritzin “el impacto en la salud humana resultado de la utilización de agroquímicos” Geógrafa de la salud- boletín informativo 6, junio 15 de 2007, http://www.slideshare.net/geo-salud-argentina/geografa-de-la-sañud-boletn-informativo-6. Consulta 14 de marzo de 2012.


[1] Eduardo Galeano, (proclama insurreccional de la Junta Tuitiva en la ciudad de la Paz, 16 de junio de 1809), “Las venas abiertas de América Latina”, Siglo Veintiuno Editores, 2010.

[2] Dr. Jaime M. Carranza Coordinador de la Lic. En Ingeniero Agrónomo en Floricultura de la UAEM del municipio de Tenancingo. Entrevista   noviembre  2011.