martes, 31 de julio de 2012

Reflexiones del proceso de evaluación curricular del programa de Maestría en Educación Ambiental a distancia


Karin Balzaretti Heym[1]
Cinthya Araceli López López[2]
Carmen Yolanda Quintero Reyes[3]

Panel Interacadémico sobre Programas
de Maestría en Educación Ambiental
Resumen
Este trabajo se ubica en la Maestría en Educación Ambiental a distancia (MAEA), de la Universidad de Guadalajara. El objetivo es presentar los elementos del proceso de evaluación curricular que se está desarrollando de manera permanente en la maestría.

La presentación se centra en identificar aquellos elementos que se constituyen en criterios fundamentales de evaluación en el programa, y cómo éstos permiten esclarecer el camino recorrido dentro del proceso formativo de la comunidad de aprendizaje en la maestría.

Son cuatro elementos los que integran las categorías de análisis curricular del programa: el diseño curricular, el modelo pedagógico, las estrategias didácticas y la gestión del currículo.

Las reflexiones giran en torno a las siguientes interrogantes: ¿cómo se diseña el currículo? ¿qué lo sustenta? ¿cómo se implementa?  ¿cómo se organiza su gestión?.

Las respuestas encuentran sentido a través del análisis de la estructura de  contenidos, de las interacciones, mediaciones y del seguimiento de la comunidad de aprendizaje, todo ello concretado en un diseño instruccional.
La evaluación curricular del programa nos ha llevado a realizar un proceso investigativo permanente hacia adentro de la misma comunidad de aprendizaje, que ha derivado en un proceso de mejora continua del programa formativo de la maestría.

Fundamentación conceptual
El diseño curricular y los procesos de evaluación son una prioridad de la educación ambiental. Por lo general, tanto los diseños curriculares, como los procesos evaluativos en educación ambiental, están centrados en acciones educativas que tienen que ver, entre otras, con programas no formales en senderos interpretativos, en actividades en las áreas naturales protegidas y en recursos didácticos para la sensibilización y concientización; pero es escasa la evaluación enfocada a los procesos educativos de formación y aún menor la que evalúa el currículo para la educación ambiental.

La Maestría en Educación Ambiental a distancia, considera como una prioridad mantener un proceso interno de evaluación curricular. Es a partir de este proceso permanente que el currículum de la Maestría se ha convertido en un objeto de estudio y de investigación, mismo que se aborda desde una postura crítica con la intención de mejorar y garantizar los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Para esclarecer lo que es currículum, se señala que el término deriva del latín currere, que significa andar ligero, marchar, correr. En Latinoamérica se abordó con mayor profundidad el currículum en la década de los 70´s, los países anglosajones los utilizaban hacía más de medio siglo. Casarini (2004: 20) cita que Bobbit (1918-1924) es considerado el padre del currículum en la época moderna, surgiendo más tarde Tyler y Taba con una posición curricular eficientista centrada meramente en los medios para obtener resultados; se da inicio a la teoría curricular asociada a las necesidades del desarrollo social restringido a los requerimientos del mercado.  Casarini (op. cit.) señala que el currículum es de naturaleza prescriptiva, es decir, define un deber ser al seleccionar un conjunto de intencionalidades que legitiman posturas educativas, pero es también una guía para orientar la práctica pedagógica de acuerdo con  Arvizu (1998) (en Casarini op.cit).  Es un tipo de “puente” entre los principios y las prácticas educativas y las actividades para relacionar conscientemente ambos Kemmis (1998). Stenhouse (1987), lo define como un intento de comunicar los principios de una propuesta educativa que quede abierta a la discusión continua al análisis crítico de la práctica, de la relación entre las ideas (teorías) y la práctica, una oportunidad para resolver problemas concretos en diversas situaciones. 

A partir de estas definiciones se sustenta la postura curricular de la Maestría en Stenhouse (op. cit), que concibe al currículum como una tentativa para comunicar los principios y rasgos esenciales de un propósito educativo, de tal forma que permanezca abierto a discusión crítica y pueda ser trasladado efectivamente a la práctica. Propone no solo desarrollar el currículum, sino investigarlo y evaluarlo. Es decir, conocer para transformar no solo un plan curricular sino la práctica docente, plantea  que la mejora de la enseñanza se da desde la transformación docente, en consecuencia el currículum se convierte en un elemento abierto, en permanente debate crítico.

Se establece así que la ejecución del currículum implica no solo planificar y concretar un conjunto de aspectos de enseñanza y aprendizaje determinado por un enfoque educativo, sino de sus principios didácticos y del proceso de evaluación, todo ello desarrollado como parte de un engranaje del diseño instruccional. Es así que cotidianamente el docente implementa el currículum enmarcado en un proyecto pedagógico.

Señala Stenhouse (op cit), que la evaluación debe ir integrada al desarrollo del currículum, el valor que ello otorga es que puede estimular la curiosidad acerca de la enseñanza así como la investigación de la naturaleza de los problemas educativos. En la Maestría se parte de la importancia de evaluar el currículum como parte de un proceso investigativo, generando en los docentes un permanente debate crítico de los procesos de enseñanza y aprendizaje.

A continuación se muestra la figura 1 del modelo de evaluación curricular del programa de la Maestría.

Figura 1


El modelo de evaluación curricular de la maestría está establecido desde:

a) la práctica docente y su involucramiento en el proceso investigativo,  el análisis de las prácticas educativas, la discusión e identificación de hallazgos por el acompañamiento pedagógico; la problematización educativa, Sthenhouse comenta que la realidad rara vez coincide con el formato prescriptivo, en consecuencia, el problema central, reside en la distancia que existe entre las ideas y aspiraciones y el intento por hacerlas prácticas; la reconstrucción pedagógica, que guía la práctica y se identifican áreas de avance e innovación.

b) Desde el diseño instruccional como lo referencia Alatorre (2006), tomado de Yukavetsky (2003), “…es una metodología de planificación pedagógica que sirve de referencia para producir una variedad de materiales educativos, adecuados a las necesidades de los educandos, para asegurar la calidad del aprendizaje”. Coll (2008), en Barberá, Mauri y Onrubia (2008:54) hace referencia a un “diseño tecnopedagógico” como una propuesta de conjunto que constituye el referente a partir del cual profesor y alumnos van desarrollando su actividad conjunta; en donde el “diseño tecnológico” está conformado por las herramientas y recursos tecnológicos disponibles, en tanto que el “diseño pedagógico o instruccional” plasma la propuesta de objetivos, contenidos, actividades de enseñanza y aprendizaje, así como de criterios, instrumentos y el proceso de evaluación. Lo anterior permite considerar al diseño instruccional como la “brújula o carta de navegación” de los procesos que se diseñan e implementan para la educación a distancia (Tobón 2008).

La mediación pedagógica y las interacciones, son elementos fundamentales para el análisis evaluativo y formativo que ofrece la Maestría, es un soporte transversal para la función del docente que privilegia el aprendizaje centrado en la persona y la mediación como eje articulador. Con ello se reconoce la necesidad de generar estrategias de aprendizaje y ajustes al diseño instruccional y a los procesos de mediación y evaluación acorde a las características de los educandos. La particularidad de los ambientes virtuales invita a reflexionar sobre estrategias que faciliten el acceso al conocimiento de los educandos y en general de la comunidad de aprendizaje.

Categorías de evaluación curricular de la Maestría
De acuerdo con Kerlinger y Lee (2001), en Padilla (2007), realizar un análisis implica desarrollar una categorización, un ordenamiento, una manipulación y un resumen de datos; de tal manera que a partir de ello se pueda dar respuesta a los planteamientos de la investigación. De esta manera la evaluación curricular de la Maestría contiene cuatro grandes elementos que son sujetos de análisis y reflexión, como se muestra en la figura 2.
Figura 2


Se parte de la realidad de que somos un programa de modalidad virtual semipresencial, que implica retos en la construcción de estrategias formativas. El trabajo es una constante reconstrucción-evaluación en la que participan los docentes en una estrategia colegiada.

A continuación se analizan brevemente las categorías del currículum de la Maestría.

¿Qué sustenta el currículum? El marco de referencia que guía las acciones en el proceso educativo. Es un modelo aún en construcción con base en el constructivismo sociocultural y rasgos de la pedagogía crítica. Los procesos están centrados en el alumno y su aprendizaje, la aspiración es contribuir en la formación de sujetos autónomos y críticos que actúen desde su realidad territorial local-global.

Se establecen las bases epistémicas de la educación ambiental (como emergencia, ruptura y transformación), se constituyen los contenidos, se aborda la problematización de la realidad, se vincula con lo estético, se delinea el perfil docente y del alumno, etc.

¿Cómo se diseña el currículum? Con un profundo análisis del mapa curricular por generación y semestre, se planea la articulación de cursos (15 en total) y de cuatro módulos: a) pensamiento filosófico, b) contextualización territorial e histórica, c) fundamentación pedagógica y de d) investigación, ello para garantizar la seriación de la retícula. Con los mapas, se desarrolla la estrategia didáctica sin perder de vista la articulación de los ejes curriculares: postura ética, pensamiento crítico, autogestión, construcción virtual de consaberes e intervención social.

¿Cómo se organiza para llevarlo a la práctica y cómo se evalúa? La gestión del currículum es fundamental. En esta categoría se analiza la estructura que da coherencia al programa en su diseño y estrategias de implementación. El cuerpo docente de base junto con el equipo de acompañamiento tienen como tarea garantizar la coherencia entre el diseño y la implementación, así como la vinculación didáctica entre cursos de semestre y módulo. Además se diagnostican interacciones y mediaciones. La evaluación se torna una estrategia sistemática.

¿Cómo se implementa el currículum? De manera permanente se define  el enfoque pedagógico y se analizan y valoran las estrategias didácticas de los cursos, sus resultados y profundidad alcanzada por los alumnos y docentes. Se genera un permanente diálogo entre profesores para el análisis del diseño de actividades que hagan tangible el hilo conductor del currículum. A lo largo de las estrategias didácticas se incorporan los siguientes atributos de aprendizaje:

-       Contribuir para que el educando asuma una actitud de compromiso con su proceso formativo y un rol activo.
-       Reconocer la importancia del aprendizaje diferenciado de los educandos, por ello la importancia del acompañamiento pedagógico que se torna una “lupa” de diagnóstico.
-       Impulsar el aprendizaje colaborativo a través del esclarecimiento de las implicaciones de una comunidad de aprendizaje.
-       Detonar el aprendizaje reflexivo como un proceso que desencadena el conocimiento metacognitivo y que le permite al alumno monitorear sus propios avances.
-       Promover el aprendizaje autónomo, para reconocer las propias potencialidades tanto de los educandos como de los docentes.

La evaluación curricular reflexiona sobre la incorporación de estrategias que propicien los atributos del proceso de aprendizaje ligado al proceso investigativo y al desarrollo de la comunidad de aprendizaje.

Reflexión final
El proceso de investigación centrado en la evaluación del currículum de la Maestría modalidad semipresencial, es la entrada a la reflexión permanente de la comunidad que tienen como uno de los retos el proceso de aprendizaje a través de la virtualidad.

Los estudios comparativos de interacciones y mediaciones, realizados con anterioridad, han sido insumo en el rediseño curricular del programa. La evaluación del diseño didáctico (instruccional), ha conllevado a esclarecer el enfoque en la construcción epistémica del campo ambiental, a la construcción de consaberes, al desarrollo de habilidades cognitivas y afectivas y al análisis complejo de la realidad.

Los resultados hasta ahora obtenidos muestran de manera tangible el impacto del programa no solo en los educandos, sino en los docentes que están imbuidos en el programa y en el proceso investigativo del currículum.

Bibliografía
Arellano,  F., Quintero, R. Y., Balzaretti, H. 2011. Implicaciones del modelo pedagógico en la Maestría de Educación Ambiental a Distancia de la Universidad de Guadalajara. Ponencia presentada en el II Congresos Nacional de Investigación en Educación Ambiental para la Sustentabilidad, “consolidando políticas desde la investigación”. Marzo 2001. Puebla, México.
Barberá, E. Mauri T., Onrubia J. 2008. Cómo valorar la calidad de la enseñanza
basada en las TICS. Pautas e instrumentos de análisis. España. Ed. GRAO
Kemmis, S. 1998. El currículum más allá de la teoría de la reproducción. España.
Ed. Morata.
López, C., Balzaretti, K. Quintero R., Arellano, F., Pinedo, A. 2011. Sistematización
del diseño instruccional de la Maestría en Educación Ambiental a distancia de la Universidad de Guadalajara, México. Avances de Investigación.  Memorias de la VIII Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo. Cuba.
Padilla, R. 2007. La capacitación y actualización de profesores universitarios: un
estudio de caso. Universidad de Guadalajara. México.
Stenhouse, L. 2003. Investigación y desarrollo del currículum. 5a edición. Madrid.
Ed. Morata.
Tobón, S. 2008. Formación basada en competencias. 2da edición. Colombia. Ed.
ECOE


[1] Profesora investigadora de la Universidad de Guadalajara.
[2] Profesora investigadora de la Universidad de Guadalajara.
[3] Profesora de la Maestría en Educación Ambiental de la Universidad de Guadalajara y Asesora técnica pedagógica de la SEJ. 

Experiencia como egresada de la maestría en educación con campo en educación ambiental: un relato personal


Alma Rosa Suárez Ruiz*

Exposición en el III Coloquio Nacional de
programas académicos en Educación Ambiental
Resumen
Después de tener la oportunidad de estudiar la Maestría en Educación con campo en Educación Ambiental en la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 095, los docentes egresados salimos con grandes expectativas de lo que podemos transformar en los diversos ámbitos en los que nos desenvolvemos. Al enfrentarnos a nuestras realidades nos topamos con múltiples dificultades que nos pueden desanimar. Algunos sucumben a los problemas o a la apatía, otros, logran ubicarse en posiciones estratégicas donde pueden desarrollar programas o trabajo relacionado directamente con la Educación Ambiental. Otros más, dentro de nuestros ámbitos de trabajo, tenemos que luchar constantemente, a veces contra el mismo sistema educativo, que nos dificulta desarrollar programas formales de Educación Ambiental pero no cejamos en el intento pues lo que aprendimos, ahora forma parte de nosotros mismos y no podemos, aunque quisiéramos, ignorarlo o hacerlo a un lado. En este trabajo expongo someramente mis intentos por compartir lo que aprendí en la maestría, no como una exigencia sino como una forma de vida y las dificultades a las que me he enfrentado para lograrlo.

La experiencia de estudiar la Maestría en Educación Ambiental
Cuando decidí integrarme al programa de la Maestría en Educación con Campo en Educación Ambiental sabía que iba a ser una experiencia de arduo trabajo, que iba a aprender mucho y que iba a obtener muchos beneficios personales, pero obtuve más de lo que esperaba. Ahora que reflexiono, me doy cuenta que no tenía ni la menor idea de cómo el programa iba a cambiar mi vida. Fue una época de retos, desvelos, mucho estrés, lágrimas, momentos de desaliento, pero que me generó muchas de las más grandes satisfacciones que he tenido en mi vida.

Desde el proceso de selección, viví experiencias únicas. La entrevista con los maestros me cimbró. Me hizo reflexionar sobre mis ideas y conceptos, y tuve la primera sensación de lo ignorante que era con respecto al campo en que estaba a punto de incursionar.

Después de ser aceptada y comenzar a estudiar la maestría, lo primero que recuerdo fue la gran admiración que sentí por cada uno de mis maestros al vislumbrar su gran preparación, su dominio del campo, su convicción por lo que hacen, pero más que todo, su gran compromiso, entrega y amor a la labor que realizan. Esto para mi, fue un ejemplo de vida que me compromete a poner mi mejor esfuerzo al hacer aquello que me corresponde.

Durante el desarrollo del programa aprendí entre muchas otras cosas que no podemos decir que alguna situación no nos afecta al estar muy alejada de nosotros o en una esfera ajena a nuestro campo de acción, porque todo está íntimamente relacionado y afecta de manera positiva o negativa a todos los que habitamos este planeta y afectará a las generaciones futuras, por lo que cualquier tema de la cultura, la sociedad, la política, la economía, la religión, la ciencia, etc. tiene que ver con el ambiente y nos debe interesar (Suárez, 2009). También aprendí que los problemas ambientales así como los educativos son complejos porque implican diversos niveles y formas de relación de la sociedad y la naturaleza (Romero, 1998). Recordemos lo que dijo Floyd Cuervo Rojo Westerman, indio de la tribu Dakota Siuox al visitar a la tribu amazónica de los Kayapos a finales de los 80s:

“tenemos conocimientos milenarios que nos dicen que todo en la vida está conectado. Es una tela de araña de vida que va desde los insectos hasta las águilas del cielo. Y lo que hacemos a uno de los tramos, se lo hacemos a toda la tela de araña. El mundo tiene que aprender esa conexión y tratar de vivir en armonía con la tierra.” (Sting, 1989:105)

La Maestría en Educación Ambiental transformó mi vida en todos los aspectos. Me enseñó a observar lo que me rodea con nuevos ojos, a analizar las situaciones desde diversos ángulos, a buscar sus interrelaciones, a pensar en las intenciones o las consecuencias ocultas de cada acción y las afectaciones que a futuro pueden tener. En consecuencia transformó la manera en que me relaciono con mi entorno en todos los ámbitos de mi vida: personal, familiar, comunitario, laboral, etc. Como dice Sauvé (1999) afectó mis relaciones en la esfera de la identidad, la de la alteridad y la de la relación con oikos.

El trayecto fue difícil incluso en ocasiones doloroso pero grandemente satisfactorio. En resumen, en mi línea de vida existe un “antes de la maestría” y un “después de la maestría”.

La realidad que vivo en la escuela primaria
Mi desempeño laboral se ha desarrollado siempre en la educación básica en el nivel de educación primaria. Actualmente me encuentro laborando en la función de Supervisión Escolar al frente de la Zona Escolar 214, perteneciente a la Dirección Operativa No. 2 de Educación Primaria en el Distrito Federal.
Durante las últimas décadas es bien sabido que padecemos una crisis global[1] como consecuencia del modelo de desarrollo que se ha seguido y que afecta también a la educación. En los últimos años los docentes del Distrito Federal hemos venido sufriendo una serie de “cambios” por parte de la Administración Federal que buscan, según lo manifiestan, mejorar el aparato administrativo de la educación básica, fortalecer la función de la Supervisión y mejorar así los resultados de la educación. Esta serie de decisiones se han venido tomando de manera unilateral por personas que tienen poca o ninguna experiencia de trabajo frente a grupo y con la principal encomienda de mejorar los resultados de la prueba enlace como principal parámetro de comparación para decidir si la educación es de calidad o no lo es, si los docentes estamos haciendo correctamente nuestro trabajo, si estamos debidamente preparados, (preparación que debo aclarar, la ha proporcionado el mismo Estado y que ahora es el que la juzga como responsabilidad única del maestro) etc. Cabe aquí citar las palabras de Pablo Latapí (2007:6 ) cuando dice:

 “…me preocupa, primero, que se confunda la calidad con el aprendizaje de conocimientos, lo que simplifica el problema falsamente pues la educación no es sólo conocimiento. Me preocupa también que se establezcan comparaciones de escuelas o instituciones que ignoran las diferencias entre contextos o las circunstancias de los estudiantes, a veces abismalmente distintas...”.

Recientemente ha sido muy comentada por la opinión pública la oposición que hemos manifestado los docentes de diferentes partes del país a participar en la “Evaluación Universal”, misma que fue concertada con la colusión del snte y su lidereza (que no precisamente es aceptada por todos los docentes frente a grupo) y que ahora por conveniencia política ella misma se proclama en contra de la misma. Quiero mencionar que yo como parte de las bases del magisterio, puedo percibir el descontento con la situación laboral, social y económica que vivimos los docentes, el desaliento ante los problemas políticos, sociales, económicos, etc. que vive la sociedad y que repercuten en el aprendizaje de los alumnos, la falta de apoyo a los docentes por parte de las autoridades, los medios de comunicación y la sociedad en general, la sensación de impotencia que sienten los docentes ante los problemas que enfrentamos y que en algunas ocasiones genera una posición de apatía o repliegue. No estamos en contra de evaluarnos, cada año miles de maestros se someten a los desgastantes procesos de evaluación de Carrera Magisterial y toman cursos que les absorben tiempo personal y familiar, con el afán sí, de mejorar sus percepciones económicas, pero también de encontrar herramientas que les ayuden en la lidia diaria que enfrentan en sus aulas para que sus alumnos aprendan, aún con todos los elementos en contra. El problema está en que esta “evaluación” no toma en cuenta la multitud de factores que intervienen en el proceso educativo y en la generación de aprendizajes, ni la compleja interacción entre los sujetos involucrados en dicho proceso (Arias, 2005). Una evaluación estandarizada no puede dar cuenta de las situaciones tan diversas que se viven en las aulas como reflejo de lo que sucede en el país. Ya sabemos, porque lo hemos vivido antes, que después de realizada la nombrada evaluación, los maestros seremos “crucificados” por la opinión pública como mal preparados y como los principales culpables de la baja calidad de la educación del país. Seremos enviados a cursos, que también hemos vivido, impartidos por docentes mal capacitados (sin ser ellos culpables de tal situación) y que, como es de esperarse, no nos dejan más que una sensación de haber perdido el tiempo. Con estas acciones pretende el Sistema que la educación mejore y de no hacerlo, pende sobre nosotros la amenaza vedada de perder nuestro modus vivendi.

¿Qué tiene que ver todo lo anterior, que suena a política o disidencia, con la Educación Ambiental?, tiene que ver todo. Como lo mencioné anteriormente, la ea está íntimamente interrelacionada con todos los campos de acción del ser humano. Las decisiones políticas que se toman afectan la economía, el desarrollo, la situación social de sus habitantes y como consecuencia la educación. Las decisiones políticas que toman las autoridades de la sep afectan todos los ámbitos de la labor docente y por lo tanto el aprendizaje de los alumnos.

¿Cómo puedo acercarme a los docentes que trabajan en las escuelas de la Zona a mi cargo y apoyar su labor en todos los sentidos y en especial en el desarrollo de los temas relacionados con la ea?

¿Cómo se le puede pedir al docente frente a grupo que desarrolle adecuadamente un tema relacionado con la ea, si no se le dan los elementos mínimos[2]? ¿En qué momento se puede trabajar con ellos para desarrollarlos, si se encuentran saturados de actividades y proyectos de los cuales deben presentar múltiples evidencias y resultados, si todos sus espacios se encuentran saturados de guías de trabajo y actividades de toda índole, si incluso tienen ocupados sus sábados para asistir a los cursos de Carrera Magisterial y a partir de este ciclo escolar hasta los domingos para cumplir con las horas extracurriculares que les exige el programa de Carrera Magisterial? ¿Cómo ir apoyando en ellos el reconocimiento de la interrelación de los graves problemas ambientales que enfrentamos si trabajan jornadas dobles, mal comidos y si su principal preocupación es llegar con alimento para su familia al siguiente día de pago? ¿Cómo lograr que no vean el trabajo sobre ea solamente como temas aislados de un programa que deben desarrollar? ¿Cómo lograr que no lo vean como una imposición más por parte de una autoridad?

Es una tarea sumamente compleja que no se desarrolla de inmediato, ni por el simple hecho de que lo diga la supervisora. Considero que primero que todo, es necesario que los maestros que trabajan en las escuelas pertenecientes a mi Zona Escolar me consideren como parte de su equipo de trabajo, que sientan la confianza de compartirme sus puntos de vista y sus preocupaciones, participar de sus luchas y problemas diarios y apoyar desde mi posición el trabajo del maestro frente a grupo.

Como supervisora de esta zona llevo solamente un año y medio, debido a los cambios impositivos y absurdos que comenté anteriormente. He tratado de estar cerca de ellos en el salón de clases, en sus procesos de planeación, organización, administración, etc. He tratado de minimizarles o incluso evitarles, aquellas actividades que me parecen absurdas o inoperantes para apoyar los procesos de aprendizaje de los alumnos. He buscado que trabajemos en un clima de confianza y apoyo. He peleado junto a ellos por nuestros ideales comunes como en los paros laborales y la asistencia a marchas de protesta, aún a riesgo de de ser señalada o recibir una llamada de atención por parte de mis autoridades.

Con respecto a la aplicación de un programa formal para apoyar la labor docente en relación con la ea, apliqué una Unidad Didáctica con los docentes de una primaria en el 2009[3]. En la ubicación anterior trabajé con los maestros en juntas de consejo algunos temas de ea, en la actual Zona no se ha podido llevar a cabo principalmente por la saturación de actividades que se tiene en estos espacios, pero he buscado aprovechar los temas insertados en los programas vigentes como coyuntura para la reflexión y el análisis de la complejidad de cada situación desde una transversalidad, como lo marca Reigota (2000), íntimamente ligada con lo cotidiano que no jerarquiza el conocimiento ni separa la ciencia del arte y lo cotidiano. Constantemente trato de hacerles ver los alcances y las interrelaciones de un suceso y las repercusiones sociales, económicas, ambientales de cualquier acción. Busco hacerles reflexionar acerca de nuestra responsabilidad de enseñar, como dice Zabala (1999) para la complejidad desde un enfoque globalizador, de desarrollar en nuestros alumnos un “pensamiento policéntrico capaz de apuntar a un universalismo no abstracto sino consciente de la unidad/diversidad de la humana condición” (Morín, 1999:62), haciéndoles ver lo importante y apasionante que es entender y trabajar en este campo.

Sigo luchando por permanecer en el campo. Continúo intentando sembrar en todos los que me rodean la necesidad de mejorar sus competencias docentes y despertar su inquietud por conocer más acerca del campo de la ea que les permita promover:
“un cambio ético cultural que desde un saber ambiental forme, capacite, informe y fomente sobre la preservación, cuidado e interrelación de los educandos con su Medio Ambiente”. (Ramírez, 2000:136)

No puedo decir que estoy satisfecha de lo que he hecho, me falta mucho por hacer y no lo hago por obligación sino porque ahora es parte de mí y lo seguiré haciendo en cada oportunidad que se me presente.

Bibliografía
Arias, M.A. (2005) Educación ambiental y sociedad civil en México. Alemania, Editorial Académica Española.

García, D. et. al. (2009) Educación ambiental. Aportes políticos y pedagógicos en la construcción del campo de la Educación Ambiental. Buenos Aires, Argentina, Jefatura de Gabinete de Ministros-Presidencia de la Nación-Desarrollo Sustentable.

González E. (2000) “Los desafíos de la transversalidad en el currículum de la educación básica en México”, en revista Tópicos de Educación Ambiental, México, año 2, número 6, pp. 63-69.

Grün, M. (2004) Etica e educacao ambiental. A conexao necesaria. 8ª Edición. Sao Paulo, Brasil, Papirus Editora.

Latapí, P. (2007) Conferencia Magistral al recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma Metropolitana, México

Morín, E. (1999) Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. París, Francia, Correo de la UNESCO.

Ramírez, T. (1997) Malthus entre nosotros: discursos ambientales y la política demográfica en México 1970-1995. México, upn, Editorial Taller Abierto.

Ramírez, T. (2000) Educación Ambiental. Aproximaciones y reintegros. México, upn, Ediciones Taller Abierto.

Reigota, M. (2000) “La transversalidad en Brasil: una banalización neoconservadora de una propuesta pedagógica radical”, en Tópicos de Educación Ambiental. México, anea, a.c., año 2, número 6 pp. 19-26.

Romero, R. M. (1998) “Ética ambiental y la escuela” en Básica. Revista de la escuela y el maestro. México, SNTE, Núm. 23-24, pag. 6.

Sauvé, L. (1999) “La educación ambiental entre la modernidad y la posmodernidad: en busca de un marco de referencia educativo integrador”, en Tópicos de Educación Ambiental, México, anea, a.c., año 1, número 2, pp. 7-25 .

Sting (1989) Amazonia, la lucha por la vida. Madrid, España, Editorial Debate, Fundación Selva Virgen.

Suárez, A. (2009) Estrategias de formación docente en educación ambiental: una intervención educativa en una escuela primaria en el Distrito Federal. Tésis de Maestría. México, upn, Unidad 095.

Zabala, A. (1999) Enfoque globalizador y pensamiento complejo. Una respuesta para la comprensión e intervención de la realidad. 1ª Edición, España, Editorial Grao.



*Egresada de la Maestría en Educación Ambiental de la Universidad Pedagógica Nacional. UPN095 Azcapotzalco
[1] Para profundizar sobre la crisis ver: Ramírez, T. (1997), Grün, M. (2004), García, D. et. al. (2009).
[2] Para ahondar sobre el tema ver González Gaudiano, E. (2000).
[3] Para ver más información sobre esta aplicación y sus resultados ver Suárez (2009).

lunes, 30 de julio de 2012

Programa de Educación ambiental desde la Gestión escolar; el huerto ecológico como estrategia de la frontera norte de México

Yadira Guadalupe Olvera De la Garza*


Huerto escolar sustentable el 30 de abril
Resumen:
Se presenta el avance en el proyecto de intervención aplicado a la comunidad escolar en el Instituto Albert Einstein, en el cual se está llevando a cabo un programa de educación ambiental que inicia con la creación de un “Huerto escolar sustentable”. A partir de entonces se inicia un primer acercamiento de esta comunidad escolar (los  estudiantes, maestros y padres de familia) con la naturaleza. Con esto, también  se  pretende proporcionar a los educandos experiencias de aprendizaje mediante el cual se favorezcan las competencias para la convivencia [1]

Introducción
En el Plan de Estudios 2011 (2011, 42) se presentan las competencias que se deberán desarrollar en los estudiantes en los 3 niveles de Ed. Básica señalando entre otros el siguiente:
  • “Competencias para la convivencia. Su desarrollo requiere empatía, relacionarse armónicamente con otros y la naturaleza; ser asertivo; trabajar de manera colaborativa; tomar acuerdos y valorar la diversidad social, cultural y lingüística.”
Tomando como marco esta competencia se pretende a través del proyecto de investigación, aprovechar las actividades del programa de Educación Ambiental como la construcción del “Huerto escolar sustentable”, y las prácticas transversales como una estrategia mediadora, con la finalidad de favorecer la citada competencia igualmente la sensibilización de la educación ambiental necesaria en la actualidad; es así como  mediante el desarrollo de esta intervención se busca que los alumnos, docentes y padres de familia trabajen en equipo de manera armónica y colaborativa 
 A partir de la observación y de leer las encuestas preliminares realizadas en la institución  se ha diagnosticado que existe un gran interés por parte del alumnado y del personal docente para tratar el tema de la educación  ambiental, sin duda alguna todos queremos ayudar pero no encontramos esa receta o instructivo que nos pueda ayudar a encontrar la solución, de ahí la importancia de crear en los maestros, maestras y estudiantes (incluso hasta en los padres y madres de familia) un pensamiento crítico y reflexivo que  ayude a tomar en colectivo las decisiones correctas para mejorar el medio ambiente, trabajando  en equipo para desarrollar   y crear nuestra propia receta, tal como lo dice la canción de  “caminante no hay camino, se hace camino al andar…”

Objetivo general
Favorecer la sensibilización de la educación ambiental a partir de la utilización de un programa de Educación Ambiental con actividades estratégicas desde la gestión escolar.
Se pretende que la comunidad escolar se reconozca como actores capaces de influir positivamente en el medio ambiente en el que se desenvuelven.


Concepto de Medio Ambiente
Para la realización de este proyecto de intervención la definición (según Sauvé) más conveniente de acuerdo al proyecto de intervención es “el medio ambiente, como proyecto comunitario.- Esta concepción implica una participación más sociológica y política, donde la vía de investigación-acción para la resolución de problemas comunitarios, se manifiesta como muy pertinente.”

El programa de Educación ambiental que se procura implementar como un proyecto  institucional dirigido desde la gestión escolar, para llegar a todos y cada uno de los grupos desde el nivel de preescolar hasta el  sexto año de primaria.

Huerto escolar sustentable el 21 de marzo
Construcción del Huerto escolar
En la primera intervención en esta escuela de educación básica se construyó un huerto escolar en la cual se observó un gran interés y participación  por parte de los docentes  estudiantes y padres de familia.

El día 21 de marzo del 2012 a las 9:00 horas se dio inicio al festival del Inicio  de la Primavera y al natalicio de Don Benito Juárez  con una asamblea general a la cual asistieron los padres de familia. Después del desfile tradicional de los alumnos y alumnas con disfraces alusivos a esta estación del año se comenzó con la construcción del huerto escolar sustentable, para lo cual la dirección de la escuela previamente  había invitado a toda comunidad escolar.

Además de participar para mejorar las áreas verdes de la escuela, favorecer un conocimiento de ciencias naturales, también se trata de  vincular  el “Huerto escolar sustentable” como tema transversal en  algunas asignaturas de la currícula.


Fotos del Huerto escolar sustentable


Comunidad escolar trabajando






Comunidad escolar trabajando




Bibliografía
 Plan de estudios 2011. Educación Básica. México. Secretaria de Educación Publica

Fuentes electrónicas:
Reflexiones Sobre Educación Ambiental  II, Artículos publicados en la Carpeta  informativa del CENEAM 2000-2006


Revista Latapí. Números 2 y 3, 2011.



[1] Plan de estudios 2011. Educación Básica.